Historia de Zaragoza

Los romanos llegaron al Valle del Ebro a principios del siglo II aC.
Ante su llegada los pobladores indígenas mantuvieron distintas actitudes: algunos, como vascones o sedetanos no ofrecieron resistencia; otros, como ilergetes, suesetanos o celtíberos presentaron fuerte oposición. En el 195 a.C. el cónsul Catón fue enviado con 30.000 hombres para reprimir la revuelta generalizada en Hispania Citerior; los ilergetes y los jacetanos fueron sometidos, y pocos años más tarde también los suesetanos, que se habían alzado en armas. Después Roma comenzó el avance hacia el oeste enfrentándose entonces a los celtíberos. Las guerras con estos pueblos celtas se prolongaron hasta el año 133 a. C., fecha de la toma de Numancia, último gran enclave de la resistencia celtibérica.
Quienes más resistencia opusieron al dominio de roma fueron los celtíberos, que sostuvieron tres guerras contra los invasores.
El proceso de culturación fue lento. Los indígenas mantuvieron en gran parte sus tradiciones, lengua y religión; poco a poco, gracias al ejemplo de las elites locales, fueron adoptándo las costumbres de los dominadores. Se sometieron a las decisiones del gobernador romano de la provincia (inscripción de la Tabula Contrebiensis, hallada en Botorrita, Zaragoza), participaron como tropas auxiliares en el ejército romano y, con el paso del tiempo, dieron a sus hijos nombres romanos (Bronce de Áscoli).
Los conquistadores finalmente imponen su modelo de civilización; colonias y municipios fueron dos tipos de fundaciones realizadas por los romanos para instalar la población en los territorios conquistados. Las colonias constituían como una pequeña roma y sus fundadores eran ciudadanos romanos, generalmente licenciados tras varios años de servicio en una legión. La categoría de municipio se concedía a una población indígena romanizada, a la que se le permitía mantener ciertas peculiaridades de su organización anterior.
Augusto funda Cæsaraugusta que, convertida en la capital de un extenso convento jurídico (especie de subprovincia que abarcaba casi todo el Valle del Ebro, el Alto Turia y el Alto Tajo), llegará a alcanzar un gran desarrollo urbanístico.
Los primeros habitantes que se asentaron en esta ciudad fueron veteranos procedentes de las guerras cántabras. Aquí vinieron a vivir soldados licenciados de las legiones IV Macedonica, VI Victrix y X Gemina.

LOS ROMANOS

Los Reyes
Católicos