Historia de Zaragoza

En 1412 se produjo un hecho que estuvo a punto de crear una guerra civil en la Corona de Aragón. Martín I El Humano muere sin dejar descendencia, y las cortes reunidas en Alcañiz deciden intentar nombrar un nuevo rey. Así se reúnen en Caspe nueve compromisarios para decidir quien sería el futuro rey de Aragón, tres compromisarios por cada estado foral. El compromiso de decidir que rey era el más indicado para suceder al difunto, fue muy importante, y se presentaron varios aspirantes. Además de que se cree que Fernando de Antequera compró a 2 compromisarios aragoneses, 2 valencianos y 1 catalán, la iglesia, que en aquella época tenía mucha influencia, representada por Vicente Ferrer (que después sería santo) influyó en la decisión, que finalmente proclamaría a Fernando, rey de Aragón. Vicente Ferrer aseguró al pueblo de Caspe, en representación de toda la Corona, que se elegiría a quien más derechos tuviera. Pero la decisión, que fue más por evitar una guerra con Castilla que por otra cosa, enfureció a los caspolinos, que estuvieron a punto de linchar al santo (que había cometido perjurio al haber dicho que elegirían al que tuviera más derechos), si no hubieran estado las huestes de Fernando de Antequera para evitarlo. La decisión aumentó el malestar dentro de la Corona. El compromiso de Caspe, a la larga, resultó ser más desfavorable para Aragón que beneficioso. La decisión que se hizo para evitar una guerra, puso en el trono a un rey que el pueblo no quería, que por ser castellano, eliminó muchas costumbres aragonesas (una de ellas, la Fabla –el idioma aragonés, con todos sus dialectos-, ya que fue el principio del fin de esta lengua que se empezaría a considerar de clase baja), y además, más adelante traería una unión con Castilla (Fernando el Católico, su descendiente, se casaría con Isabel de Castilla) que perjudicaría a Aragón.

EL COMPROMISO DE CASPE

Los Reyes
Católicos